El alcalde de Darío Macas autorizó el inicio de los trámites para la creación de la nueva parroquia rural Balosa, luego de que 25 dirigentes agrupados en el Colectivo Balosa cumplieran con todos los requisitos legales establecidos.
La propuesta representa años de gestión y lucha de cientos de familias que buscan no sólo consolidar una jurisdicción propia, sino también acceder a una mayor inversión pública, servicios básicos y obras para los sectores rurales comprendidos entre el kilómetro 1,5 y el kilómetro 15 de la vía Balosa.
El proceso es liderado por Gustavo Balcázar y su directiva, quienes impulsan la parroquialización como una oportunidad para alcanzar autonomía y desarrollo para estas comunidades rurales.
Sin embargo, dirigentes de otros sectores rurales expresaron su preocupación por quedar fuera de la delimitación planteada.
Mercedes Astudillo manifestó que el proyecto dejaría excluidos a sitios como Corralitos, Nuevo Corralitos, Virgen del Cisne, Motuche, La Unión Colombiana, La Iberia y varios sectores aledaños hacia la vía La Primavera. Según indicó, estas comunidades también llevan décadas sin una jurisdicción definida y sin atención adecuada en obras y servicios básicos.
Astudillo considera que la decisión estaría siendo tomada de manera apresurada, recordando que estas comunidades permanecen en un limbo jurídico desde 1995, cuando la parroquia El Cambio pasó a ser urbana.
Han transcurrido 31 años sin una jurisdicción claramente establecida, situación que —afirman los moradores— ha limitado el acceso a obra pública y a una atención integral por parte de las autoridades.
Ante ello, hicieron un llamado a los concejales que integran la Comisión de Límites: José Macías, Franklin Ramos y Oswaldo Solís, para que se analice la inclusión de todos los sectores rurales dentro de la nueva parroquia Balosa.






















