Rafico Lituma y las claves rotas

0
119
Rafael Lituma

Por: Voltaire Medina Orellana

La mañana machaleña del 26 de octubre del 2020 enviaba compases indescifrables y la disonancia repercutía en los espíritus de quienes, en otros tiempos, no muy lejanos, nos encantábamos con la dulce melodía brotada de su inteligencia y de sus manos, con auspiciosa armonía. Más tarde alguien llamó para confesarnos que aquella incoherencia musical era una perturbación sobrevenida con el silencio eterno de Rafico Lituma. Las claves estaban rotas, se perdió el sonido maravilloso, se hundió en las sombras la alegre claridad y un rumor de asombro y de penas recorrió la ciudad.

Lo recuerdo ahora, año de 1966. Vistiendo el uniforme kaki, en el patio solariego, tenía los ojos llenos de lágrimas. Haciendo gestos de desconsuelo me dijo que se iba, que dejaría su casa y que se marchaba sin destino fijo. Lo invité a conversar. Diálogo entre el profesor y el alumno, ambos octubrinos. Nuestra entrevista duró una hora y para finalizar me dijo que se quedaba. Y después de ese instante vino todo lo que fue.

José Antonio “el chaso “ Jara fue profesor de música del Colegio Nacional Nueve de Octubre. Al pasar lista se encontró con el nombre de un alumno llamado Rafael Lituma Bustamante, con 15 años y en cuarto curso. Le preguntó si era hijo de Julio Lituma, a quien conocía como integrante de la Banda Municipal de Zaruma. Le confirmó la información y después de dos meses Pepe Ruiz, el “chaso” Jara y Rafico Lituma eran el conjunto musical que respaldó el espectacular festival de danzas folclóricas, organizado y presentado por el plantel en el Coliseo Machala.

Cuando surgió la orquesta American Jazz, la primera de la ciudad, era llevado por Don Julio Lituma, el Director, a las presentaciones y donde había piano, nuestro querido Rafico, ya le metía la mano al teclado. Luego vino el Conjunto Los Octubrinos, de célebre inicio. Allí tocaba guitarra eléctrica. Estuvo en Los Leones, Los Tigres y Los Angeles. Fue artista permanente en la Discoteca La Taberna del Hotel Rizzo.

El 25 de Junio de 1975 en la feria Mundial del banano debutó el Conjunto Fantasía. Mentalizado, organizado, sostenido y mantenido por Don Rafael Lituma Bustamante, durante 45 años. Es difícil en este espacio hacer una revisión completa de la trayectoria de este grupo musical, representativo de Machala. Han sido tantos los músicos y los cantantes, que estuvieron junto a Rafico, tantos años, que preferimos no caer en omisiones.

Sí debemos decir que alguna vez, el Quinteto Fantasía era todo Lituma. Jesse Lituma Silva (bajo y cantoi), Tyrone Lituma Silva (timbales), Rafael Lituma Silva (cantante), Rafael Lituma Pacheco (percusión), Carlos Lituma Silva (teclados), bajo lla dirección de Rafael Lituma Bustamante. Hijos y padre, en una sola comunión. Muchos nos explicamos el fenómeno pero muchos, también, le echaron la culpa a la genética por la felicidad de este concierto musical.

Mario Echeverría, de Uruguay; Raphael, de España; Leo Dan de Argentina; Chivirico Dávila, de Repùblica Dominicana, son los grandes artistas extranjeros que actuaron en nuestros escenarios con el respaldo musical de Rafi Lituma. Entre los nacionales: Patricia González, Hermanos Miño Naranjo, Darwin, Pepe Parra, Hilda Murillo, Lan Ferrer, Jinsop. El grupo Fantasía compartió presentaciones con Orquesta América, Blacio Jr, Salgado Jr. y Medardo y sus Players.

Las Veladas del Recuerdo, ese desfile del ingenio de nuestra gente, con fama o sin fama, con poca edad o con mucha; ese trajín de persistentes damas, siempre contó con la instrumentación generosa de Rafael Lituma. Con él cantaron los que sabían cantar y también los que no sabían. Pero Rafico, ahí.

Espero que esta brevedad haya recogido lo mejor de su existencia.

Pienso que la desaparición física de Rafael Lituma es un nefasto acontecimiento que va acumulando pesares en nuestro pujante ambiente artístico y es una página de luto para la cultura machaleña. Se nos escapa de la vida, un nombre y un hombre que nació para la música, En los últimos 50 años nadie más conectado a los quehaceres artísticos de esta Machala renovada que Rafi, Rafico o Lituma. No importa como quiera llamárselo.

Se nos ha ido para siempre. Nos quedan inmensos recuerdos. Días y noches cultivados con esa esencia fragante e irrenunciable que es la pasión por el arte. Rafico Lituma, a partir de ahora, es una leyenda inconmensurable. Está en el teatro mágico de hermosas escenas de la cultura salitrosa que ayudó a configurar. Está en el templete del magnífico ejecutante forjador de ensueños y de emociones. Está en la memoria de todos aquellos que parecieran escuchar, ahora, en este momento, sus canciones de amor.

Paz en tu tumba, mi querido Rafico.

Escribe aquí tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí