En la presente semana No. 10 (Del 2 al 8 de marzo), los comercializadores de banano por simple especulacion, tiraron al «piso» el precio de la caja, dado que de 8 dólares que, como minimo, normalmente venían pagando hasta hace pocos días, lo bajaron a 2.50 dólares/caja.
Para tal maniobra especulativa, se anticiparon publicitando la narrativa que por la guerra Irán vs. EE.UU. e Israel y, el bloqueo del estrecho de Ormuz al tráfico naviero internacional, el Ecuador queda impedido de vender un millón de cajas por semana, a países de oriente medio, cuando eso no es verdad, porque los índices de exportaciones de 2024 y 2025, nos indican que el Ecuador a esos países orientales únicamente les ha venido vendiendo un promedio de 500.000 cajas por semana; es decir, alrededor del 5% de los 8 millones que en total semanalmente vende a diferentes mercados del mundo, porque a esos mercados la India le vende alrededor de millón y medio de cajas por semana (3 veces más que Ecuador) y Filipinas también les suministra un porcentaje.
Eso quiere decir que, con su narrativa mentirosa, buscan mañosamente aprovecharse de la situación para con un mínimo porcentaje de contracción de la demanda, afectar tremendamente 7 millones y medio de cajas, que equivalen al 95% de las exportaciones totales del Ecuador.
Los comercializadores de banano, al momento sólo están reprisando lo que hicieron a partir de febrero de 2022, cuando pretextando la guerra Rusia – Ucrania, bajo un libreto parecido aplicaron el «dolarazo» (pagar 1 dólar por caja), hecho perverso que llevó a la pérdida de más de 30.000 hectáreas de banano de los pequeños y medianos productores y a bajar drásticamente la productividad bananera nacional por varios años consecutivos, logrando recién recuperarse el pasado año 2025.
Es inconcebible que, sólo por maniobras especulativas de «cuatro» monopolistas del banano, se afecte tremendamente a cientos de productores y miles de trabajadores agrícolas, en momentos cuando la delincuencia asola los campos y ciudades, precisamente por falta de fuentes de trabajo y oportunidades para la población económicamente activa.
Como la crisis agropecuaria abarca a todos los trabajadores del campo, dado que los plataneros, arroceros, palmicultores, cañicultores, maiceros, ciclocorteros, lecheros, paperos, tomateros, etc., atraviesan iguales o peores condiciones, se convoca a la gran unidad del agro, para demandar la aplicación de políticas de Estado, a favor de hombres y mujeres, que con gran esfuerzo y duro trabajo hacen producir la tierra, se da conocer en un pronunciamiento de los Centros Agrícolas de Machala y El Guabo y, la Asociación de Bananeros Orenses.





















