Las lluvias registradas a escala nacional durante el último fin de semana aliviaron, en parte, el estiaje en ríos que son los principales afluentes de las centrales hidroeléctricas. Los embalses de Paute-Molino y Mazar mejoraron sus niveles, lo que permitió que los cortes de energía eléctrica se suspendan hasta el próximo 1 de enero de 2024.
Esta situación podría variar si el periodo de sequía persiste; sin embargo, el pronóstico es alentador. Vladimir Arreaga, director de Pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), sostuvo que esta semana habrá lluvias «menos intensas, pero frecuentes».
Su intensidad será débil y moderada en la región Interandina. En la Amazonía se pronostica que ocurran lluvias de mayor intensidad en todas sus provincias, especialmente en Napo, Morona Santiago y Sucumbíos.
Además, para la última semana de 2023, se espera un incremento de las precipitaciones.





















