Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió la costa este de Taiwán el miércoles, dejando al menos nueve personas muertas y más de 900 heridas. Este sismo, el más fuerte en 25 años en la región, provocó deslizamientos de tierra y derrumbes de estructuras, dejando más de 100 edificios dañados y decenas de personas atrapadas.
Los equipos de rescate están trabajando para liberar a los atrapados bajo los escombros, mientras las réplicas continúan sacudiendo la zona, incluido un temblor de magnitud 6,5. Se prevé que en los próximos días ocurran réplicas de magnitud 7.
El epicentro del terremoto se ubicó en el condado de Hualien, donde residen alrededor de 300.000 personas de los 23 millones que viven en Taiwán. Este condado es conocido por su alta densidad poblacional y su impacto en los negocios y el comercio globales.
Tras el sismo, Taiwán, Japón y Filipinas cancelaron las alertas de tsunami emitidas, aunque los daños materiales y el número de víctimas continúan siendo evaluados en la región afectada.





















