La iglesia Nuestra Señora de Chilla se llenó de alegría, fe y ternura durante una jornada especial en honor a San Francisco de Asís, patrono de los animales y referente del amor hacia todas las criaturas.
Entre ladridos, maullidos y la alegría de sus propietarios, alrededor de 300 mascotas recibieron la bendición este sábado en la iglesia Nuestra Señora de Chilla, en la ciudad de Machala, durante una emotiva jornada religiosa organizada en honor a San Francisco de Asís.
La actividad estuvo presidida por el padre Javier González, quien, luego de celebrar la eucaristía, aproximadamente a las 09:00, procedió a bendecir a los animales que llegaron acompañados de sus familias para participar en este significativo acto de fe.
La convocatoria despertó gran expectativa entre los feligreses y ciudadanos que acudieron con sus queridos compañeros de vida. Perros de distintas razas, gatos, aves e incluso tortugas formaron parte de esta jornada, que convirtió los alrededores del templo en un espacio de encuentro, alegría y respeto por los animales.
Los propietarios, visiblemente emocionados, acompañaron a sus mascotas durante la bendición, en una manifestación que fue más allá de una tradición religiosa: representó el cariño, la responsabilidad y el vínculo especial que une a las personas con los animales que forman parte de sus hogares.
Una reflexión sobre el amor y el respeto por la vida
La celebración, inspirada en el legado de San Francisco de Asís, invita a reflexionar sobre la importancia de reconocer el valor de todas las criaturas y tratarlas con amor, compasión y respeto.
Más allá de recibir una bendición, el mensaje de esta jornada recuerda que el verdadero cariño hacia las mascotas también se demuestra cada día: brindándoles alimento, atención veterinaria, protección, un hogar seguro y un trato digno.
En una sociedad que necesita fortalecer sus valores de solidaridad y sensibilidad, actividades como esta dejan una enseñanza: el amor no siempre necesita palabras; muchas veces se expresa en una mirada, una caricia y el compromiso de cuidar a quien depende de nosotros.
La jornada en la iglesia Nuestra Señora de Chilla dejó así una imagen de fe y convivencia familiar, con más de 300 mascotas como protagonistas de una celebración que unió la espiritualidad con el respeto por la vida.





















