Durante el trámite legislativo, en comisión general participaron representantes de la sociedad civil y del sector salud. María Gabriela Rivadeneira, fundadora de la Fundación Fuerza Rosa, compartió su testimonio como sobreviviente de cáncer y respaldó la Ley, destacando que “sí hay más vida después del cáncer”.
Por su parte, Guido Panchana, director médico de Solca, resaltó que la Ley permitirá fortalecer la prevención, ampliar la cobertura de atención, proteger financieramente a los pacientes y reconocer al cáncer como una prioridad sanitaria nacional, señalando que “se legisla en favor de la vida”.
Una ley para la dignidad, la justicia y la vida
Durante el debate, los asambleístas coincidieron en la urgencia de aprobar una ley histórica y vanguardista, frente a las graves deficiencias del país en prevención, investigación, diagnóstico oportuno y acceso continuo a tratamientos, agravadas por desigualdades territoriales, altos costos y barreras administrativas.
La asambleísta Cristina Jácome aseguró que este proyecto de ley busca fortalecer la atención integral del cáncer, corregir vacíos legales y convertir la normativa en una verdadera política pública, reconociendo el rol histórico de Solca, garantizando la actualización periódica del Cuadro Nacional de Medicamentos, promoviendo la investigación científica, transparentando los pagos a prestadores y evitando conflictos de intereses.
Un marco legal integral y sostenible
La Ley consolida la rectoría del Estado a través del Sistema Nacional de Salud, está alineada con la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos, y se estructura en siete capítulos.
Entre sus principales avances constan:
Ampliación de derechos para personas con cáncer, incluyendo salud mental, estabilidad laboral reforzada y el derecho al olvido oncológico.
Obligaciones claras para prestadores de servicios oncológicos.
Atención prioritaria a niñas, niños y adolescentes, bajo el principio del interés superior.
Creación del Plan Nacional del Cáncer, la Red Nacional Especializada de Atención y financiamiento específico y transparente.
Con esta aprobación, la Asamblea Nacional da un paso decisivo hacia una respuesta integral, humana y sostenible frente al cáncer, demostrando que es posible poner a las personas y sus derechos en el centro de la acción legislativa.





















