Los procesos respiratorios continúan siendo una de las principales causas de consulta médica para niños en Ecuador, especialmente durante épocas de lluvias, cambios de temperatura y aumento de infecciones virales. Frente a este panorama, cada vez más especialistas hablan de la importancia de un manejo integral de la salud infantil, donde la medicina biorreguladora empieza a ocupar un espacio como terapia complementaria a los tratamientos convencionales.
La medicina biorreguladora es un enfoque terapéutico que busca apoyar los mecanismos naturales de autorregulación del organismo, ayudando a restablecer el equilibrio biológico frente a procesos inflamatorios e infecciosos. Sus productos se elaboran a partir de sustancias de origen natural, formuladas en bajas concentraciones y desarrolladas bajo estándares farmacéuticos, con el objetivo de acompañar los tratamientos médicos habituales de forma segura y complementaria, siempre bajo supervisión profesional.
La medicina biorreguladora no reemplaza la atención médica tradicional ni el uso de medicamentos indicados por el pediatra. Su enfoque se centra en estimular los mecanismos naturales de regulación del organismo, ayudando a modular procesos inflamatorios, apoyar la respuesta inmunológica y favorecer una recuperación más equilibrada de los menores de edad.
El pediatra Enrique Vallejo, señala que “el uso coadyuvante de la medicina biorreguladora disminuye el tiempo de evolución de la enfermedad y contribuye a que los niños puedan reintegrarse en menos tiempo a sus actividades escolares o habituales”.
En la misma línea, Wilfrido Campaña, médico con conocimiento en Medicina Biorreguladora de Sistemas, señala que en cuadros respiratorios recurrentes “puede reducir la intensidad de los síntomas y mejorar el bienestar general del niño”.
Otro aspecto que destacan los especialistas es su perfil de seguridad. Según el Dr. Vallejo, “la medicina biorreguladora tiene una gran ventaja porque no se han reportado efectos tóxicos y su uso es seguro”, lo que resulta especialmente relevante para padres y cuidadores que buscan alternativas complementarias confiables.
No obstante, los expertos coinciden en que su aplicación debe realizarse únicamente por profesionales de la salud capacitados, con conocimiento del historial clínico del paciente y evitando la automedicación.
En un contexto donde las familias buscan información confiable y alternativas seguras, la conversación sobre terapias complementarias cobra relevancia. La clave está en saber cuándo integrarlas, cómo hacerlo y bajo qué criterios médicos, evitando la automedicación y priorizando siempre el bienestar del niño.





















