Su coidearia, Gabriela Molina, reclamó por qué no hacen llegar el borrador de informe para poder emitir los criterios y además dijo que el reglamento señala que el informe debe incluir los criterios de todos los integrantes de la mesa.

Bruno Segovia (ex PK), intervino para señalar que “basta de tomaduras de pelo, la viveza criolla”, que este informe del juicio político es de la comisión que es la que valora las pruebas, “sino para que churos estuvimos aquí todos estos días escuchando las declaraciones; nosotros tenemos que decir si la prueba es pertinente, útil, conducente si hace mérito; y si procede o no de forma motivada el enjuiciamiento político; de lo, pertinente o conducente, si procede o no el juicio político; de lo contrario mándenos a la casa y cobren ustedes el sueldo y hagan lo que les de la gana”, anotó.

Segovia planteó a Becdach dar un paso al costado y ese planteamiento recibió el apoyo de los legisladores presentes en la sesión.

Fernando Villavicencio, salió a defender al equipo asesor y dijo que se trata de una invasión a la comisión, una actitud al mejor estilo del correato de los viejos tiempos, y anunció que presentará una queja por acoso laboral y que todo eso es una expresión de una “enorme debilidad” de los bloques de mayoría y una babilonica debilidad de los interpelantes sumada a la mediocridad para la presentación de pruebas.

Aseguró que en diez días de pruebas no han logrado presentar una sola prueba del supuesto delito de peculado y han conducido al error al propio Parlamento y a la Corte Constitucional al anunciar un contrato firmado en julio de 2022, que no existe.

El legislador nacional aseguró que a la falta de pruebas la única prueba que tienen es la violencia, y señaló que “los asambleístas Roberto Cuero y Bruno Segovia, han llevado a colmarme la paciencia, yo he honrado la palabra con información del asambleísta Cuero y Segovia, pero si pretenden seguir incidentando hasta aquí llego; pues la actitud de hoy es violenta y matonil, que ya vivimos durante el correato, y nosotros no lo vamos a permitir”.

Villavicencio también se refirió al pedido de consulta que hizo el legislador Esteban Torres (PSC), a la coordinación jurídica del Parlamento sobre cómo actuar si no hay los votos en caso que el informe motivado recomiende el archivo del juicio político, y señaló “con el respeto a los albañiles, yo acepto que un albañil le vaya a pedir un criterio jurídico al asesor jurídico de la Asamblea; y un abogado litigante sabe que solo la Procuraduría del Estado puede emitir un criterio cuando hay un vacío”.

Esa comparación molestó al asambleísta Torres, quien en el pleno reclamó a Villavicencio y se registró forcejeos que provocaron llamados de atención y la intervención de la escolta legislativa mientras en el pleno se discutía la aprobación del proyecto de ley orgánica de Salud Mental.

La preocupación sobre lo que pasará en el juicio político en contra del presidente Guillermo Lasso, también llega al grupo de asambleístas de Pachakutik. En ese sector existe división sobre la posición que asumirán, unos están en contra del proceso de juicio por no haberse demostrado fehacientemente el presunto delito de peculado en el contrato entre la Flota Petrolera Ecuatoriana (Flopec) y Amazonas Tankers.

Pero también existe un ala rebelde del Pachakutik y de la Izquierda Democrática que concuerdan con la tesis del correísmo y socialcristianos que se debe votar a favor de la censura y destitución del primer mandatario. El debate continúa.