La proforma del Presupuesto General del Estado (PGE) para el 2024 contempla una reducción de recursos para varias entidades del Ejecutivo, incluyendo a las universidades e institutos públicos.
De acuerdo al texto enviado a la Asamblea Nacional, son 28 los centros de estudios superiores que sufrirán recortes.
La Universidad de Cuenca es la más afectada, con una reducción de casi USD 20 millones. Su presupuesto pasó de USD 92.6 millones en 2023 a USD 73.3 millones en 2024.
La Universidad de Cuenca ya había publicado un comunicado en enero pasado rechazando la reducción de recursos a las universidades públicas, una medida que consideran recurrente en los últimos años.
Argumentan que esta situación perjudica las actividades académicas, científicas y de vinculación con la sociedad, además de restringir el acceso a la educación, la calidad y la gestión institucional.
Otras universidades con recortes importantes son la Universidad Central del Ecuador (USD 15 millones) y la Universidad de Guayaquil (USD 4.9 millones). Las escuelas politécnicas como la EPN, la Espol y la Espoch también se verán afectadas.
La Universidad Intercultural Amawtay Wasi es la que más reducción enfrenta, con una disminución del 40.2% en su presupuesto (de USD 7.7 millones a USD 4.6 millones).
Las cuatro instituciones que tienen planeado un aumento presupuestario son la Universidad Estatal de Cotopaxi, Universidad Estatal del Sur de Manabí, Universidad de Investigación de Tecnología Experimental Yachay, y la Universidad Estatal Peninsular de Santa Elena.
El Instituto Superior Tecnológico De Artes Del Ecuador (ITAE) es la única que mantiene su misma asignación del 2023.
La Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) también tendrá un recorte de USD 17 millones, pasando a USD 114 millones para 2024.
La Asamblea Nacional tiene 30 días desde el 20 de febrero para analizar la proforma presupuestaria. Las observaciones del legislativo se limitarán a los sectores de ingresos y gastos, sin modificar el monto global de la proforma, que asciende a USD 35 563 millones.
El Ministerio de Economía y Finanzas ha argumentado que la reducción en las universidades es en promedio de tres a cuatro millones de dólares, y que se trata de una proyección. Olga Núñez, subsecretaria de Presupuesto, mencionó que «es una preasignación, el Ministerio lo que hace es proyectar para distribuir a cada una de las universidades”.
El Fondo Permanente de Desarrollo Universitario y Politécnico (Fopedeupo), que financia gran parte de las universidades públicas con el 11 % de la recaudación nacional del Impuesto a la Renta (IR) y del 10 % del IVA, se reduce para este año en cuatro millones de dólares, pasando de USD 1 073 millones a USD 1 069 millones.
El gobierno tiene previsto asignar USD 184 millones por gratuidad, USD 17 millones por funcionamiento, y USD 49 millones por compensación, mismos valores que el 2023 y obligatorios por ley. Sumando una devolución del IVA de USD 27 millones, se plantea distribuir USD 1 346 millones entre los centros de educación superior este 2024.
Sin embargo, este monto es inferior a los USD 1 445 millones que las 33 universidades e institutos públicos recibieron en 2023.
La reducción de recursos para las universidades e institutos públicos genera preocupación por el impacto que tendrá en la educación superior del país.





















