La noche del viernes 28 de febrero, una intensa lluvia que se prolongó por más de dos horas desató una tragedia en la ciudad de Piñas. El desbordamiento de la quebrada San Roque generó un aluvión que arrasó con viviendas, calles y servicios básicos, dejando un saldo de tres personas fallecidas, varios heridos y cuantiosos daños materiales.
Entre las víctimas mortales se encuentra Gustavo Rafael Aristeguieta Aguilar, un niño de apenas ocho años; Cristhian Alexander Asanza Guamán, de 28; y una tercera persona adulta aún no identificada. La búsqueda del cuerpo está pendiente y esperan la presencia de maquinaria en esa zona.
Tras el cese de la lluvia la noche del viernes 28 de febrero, los habitantes de Piñas iniciaron la búsqueda desesperada de sus seres queridos. En medio de esta angustiosa labor, un video difundido en redes sociales muestra el desgarrador momento en que Elio Aguilar encuentra sin vida a su sobrino Gustavo entre los escombros. La tragedia ocurrió en la ciudadela Jaime Roldós, donde varias viviendas colapsaron debido al aluvión.
Elio, junto con otros familiares y vecinos que iluminaban la escena con linternas, intentó rescatar al pequeño y lo trasladó de inmediato a una clínica particular. No obstante, los médicos solo pudieron confirmar su deceso debido a las graves lesiones sufridas en el derrumbe.
Horas después, alrededor de las 10:00 del sábado 1 de marzo, un segundo cuerpo fue hallado entre los escombros en la ciudadela San Francisco. Miembros del Cuerpo de Bomberos, quienes realizaban labores de búsqueda y rescate, recuperaron el cadáver de una persona cuya identidad aún no ha sido confirmada.
Poco más tarde, a las 11:00, los rescatistas encontraron un tercer cuerpo en la ciudadela Jaime Roldós. Se trataba de Cristhian Alexander Asanza Guamán, de 28 años, quien fue reconocido por su madre en medio de un profundo dolor. Según testimonios de los vecinos, Asanza se desplazaba en su motocicleta cuando fue arrastrado por la fuerza del lodo y los escombros, quedando atrapado en una de las tres viviendas que se derrumbaron por el deslave.
Las autoridades continúan con las labores de rescate y evaluación de daños, mientras la comunidad de Piñas lamenta las irreparables pérdidas humanas y materiales causadas por este desastre natural.





















