La tradicional avenida Arízaga, en el centro de Machala, se ha transformado nuevamente en el epicentro de la creatividad y el arte popular con la venta de monigotes de fin de año. Este colorido mercado a cielo abierto ofrece figuras de diversos tamaños y precios, que van desde los accesibles $5 hasta los imponentes $600, reflejando el talento y esfuerzo de los artesanos locales.
Esta tradición, que resurge cada diciembre, es más que una simple actividad comercial; es una manifestación cultural que une a familias y artesanos en la elaboración de estas figuras. Desde mediados de junio, las manos creativas detrás de los monigotes trabajan con dedicación para dar forma a personajes que este año incluyen a figuras políticas como el Presidente Daniel Noboa, ídolos deportivos como Enner Valencia, y personajes de la cultura pop como Deadpool, Art y el entrañable Chavo del 8.
La diversidad de los monigotes, que abarcan desde protagonistas de películas hasta íconos de la televisión, refleja las preferencias y el humor del público, haciendo de cada pieza una obra única. Además, la avenida Arízaga se convierte en un atractivo turístico, donde los visitantes pueden tomarse fotografías con estos impresionantes muñecos por un dólar, agregando un toque de diversión y memoria a la experiencia.
«Cada monigote cuenta una historia. Para nosotros, es una forma de expresar nuestra creatividad y de mantener viva una tradición que une generaciones», comentó María López, una artesana que lleva más de 20 años participando en esta actividad.
La avenida Arízaga no solo es un escaparate de arte popular, sino también un lugar donde se celebra la imaginación y el esfuerzo colectivo de una comunidad que, año tras año, mantiene viva esta tradición que marca el cierre del año con alegría y color.





















