Más de 600 personas siguen desaparecidas tras el terremoto de magnitud 7,2 que azotó Taiwán el pasado miércoles 3 de abril, el segundo más fuerte en la historia del país, que ha dejado 10 muertos y 1.067 heridos, según el Centro de Respuesta de Emergencias (CEOC).
Los equipos de rescate concentran sus esfuerzos en el Parque Nacional Taroko, uno de los principales puntos turísticos de Taiwán, donde se encuentran atrapadas más de 600 personas.
El acceso al parque es complicado debido al mal estado del terreno y las constantes réplicas del terremoto, que ya suman más de 400.
Se espera que en las próximas horas un frente de lluvias afecte las zonas montañosas del centro y este de Taiwán, lo que aumenta el riesgo de deslizamientos de tierra, caída de rocas y avalanchas.
Más de 7.800 personas, entre militares, policías y bomberos, participan en las tareas de rescate, junto a 16 aeronaves y 710 vehículos.
El terremoto de magnitud 7,2 fue el más intenso que ha sufrido Taiwán desde el 21 de septiembre de 1999, cuando un temblor de magnitud 7,6 dejó un saldo de más de 2.400 muertos y 11.300 heridos.
Taiwán se encuentra en una zona sísmica activa debido a la confluencia de las placas filipina y eurasiática.





















