El arte y la música han logrado arrebatarle los jóvenes a la violencia. A través de iniciativas sociales se busca evitar que los grupos delictivos lleguen a los más vulnerables.
Tras la muerte de su padre, la familia deJonathan Mena, atravesó por una crisiseconómica, eso lo inclinó a estudiar farmacología, pero los cursos eran “muy económicos y sin certificación».
El joven de 26 años, trabajó en la informalidad, y actualmente escoordinador de la Batucada Popular, en Guayaquil. Cuando más lo necesitó, esa organización le brindó apoyo para conseguir empleo, estudiar y acceder a nuevas oportunidades.
“Sin la incidencia de esta organización, ninguno de esos elementos (trabajo y estudio) se hubiera cumplido. Tal vez estuviera trabajando en la informalidad o tal vez mis compañeros, incluso yo, me hubiera vinculado a alguna organización delincuencial, porque es lo que más hay en el barrio”, cuenta Mena también, quien ahora estudia sociología.
Al ritmo de tambores, risas y energía, la Batucada Popular es una iniciativa de la Fundación Minkayni, que agrupa a 300 niños y jóvenes que tienen entre 10 y 26 años. Se desarrolla en los barrios más vulnerables de Guayaquil.
La Batucada Popular busca proteger a los niños y adolescentes de la violenciaque vive el país y de los grupos delictivos. La iniciativa se conforma de batucadas barriales que están en la cooperativa Sergio Toral 1 y 2, Socio Vivienda 2, Bastión Popular 2 y 3, Suburbio de la 44 y de la 25, la isla Trinitaria en Nigeria y Trini Puerto, Mapasingue y Flor de Bastión.
La Batucada Popular fue idea de los esposos Xavier Moreira y Johana Cheves, quienes en 2020 impulsaron el proyecto en el suburbio del suroeste de Guayaquil. Luego llegaron a otros barrios como Socio Vivienda. Ahora, el 90% de quienes conforman la Batucada Popular son adolescentes, detalla Mena.
El ‘lado B’ del hip hop
Otra iniciativa similar se da en Quito. Bárbara Ayabaca, jueza profesional de Freestyle y docente Intercultural, cuenta que hay una estrategia social a través del hip hop con la que se busca una “resignificación” de los espacios públicos, ya que hoy hay mucha violencia.
“Como docente tenía esta necesidad de determinar qué se puede hacer para que el espacio sea ocupado de una forma segura y que tenga otro contexto al no ver a niños en situación de vulnerabilidad, como trabajando, consumiendo sustancias o en otra situación que exponga su integridad”.
Ayabaca dice que a estas iniciativas se unen artistas urbanos, como un grafitero urbano local que trabaja con los menores, haciéndoles reflexionar “si usar un arma o una lata” es mejor. Con el arte se puede hacer muchas cosas, mientras que con las armas se acaban, reflexiona.
“Es alarmante, son niños en situación de vulnerabilidad que ya pertenecen a pandillas. Por ejemplo, ya había niños que defendían a los Lobos, a los Choneros y elementos de ese estilo”, menciona Ayabaca, al comentar que con esta estrategia se logra mostrar otras formas de vivir sin violencia.
Fortalecer las estrategias sociales es necesario
Berenice Cordero, defensora de derechos humanos de niñas y adolescentes, enfatiza en que el crimen organizado selecciona territorios de alto valor para sus economías. “Operan en lugares que normalmente son territorios que se relacionan con circuitos específicos de distribución, microtráfico o de traslado del narcotráfico y los delitos asociados como transporte de armas, extorsión, violencia, secuestro, etc.”.
Resalta que en esos territorios de alto valor es donde se concentra el reclutamiento de menores. Por eso considera necesario analizar qué pasa con las familias, con los jóvenes, con las organizaciones, con las iglesias y fortalecer las estrategias sociales, como las batucadas.
“La experiencia de Colombia, México, Uruguay, Chile e Inglaterra demuestra que mientras no existan observatorios locales totalmente territorializados va a ser muy difícil (romper con el reclutamiento), porque este no se distribuye de forma homogénea”, agrega.
Plan integral para la seguridad
Fernando Sánchez Cobo, exviceministro de Inclusión Social, resalta que las estrategias sociales son efectivas para combatir el crimen organizado, pues cuando se trabaja con la comunidad, oenegés, programas municipales y con jóvenes se logra que la “comunidad sea segura”.
Sánchez dice que es relevante que se puedan organizar las iniciativas sociales en las que los menores puedan elevar su voz a los líderes de la comunidad y a su vez a los municipios. Agregó que en estas actividades es indispensable la música, el teatro, la pintura y los temas tecnológicos.
“Las actividades extracurriculares pueden ser actividades muy beneficiosas para prevenir la cooptación forzosa”, expone.
Agrega que debe haber un plan integral que combine la seguridad con la inclusión e inversión social. “Sin inversión social no habrá seguridad ciudadana y sin seguridad ciudadana no habrá inversión social”, sostiene.
En 2025, de los 9.216 homicidios que se registraron en el país; 537 corresponden a homicidios intencionales en menores entre 12 y 17 años.
ITD: https://www.lahora.com.ec/seguridad/por-que-el-arte-y-la-comunidad-son-claves-para-frenar-el-crimen-organizado-20260208-0030.html





















