Por: P. Vicente Aníbal Romero Peña
En una sociedad marcada por el aparentar, la glotonería y la falta de oración, Jesús nos invita a vivir un tiempo de conciencia, de discernir y de ver la realidades en que movernos.
Si soy discípulo de Jesús, me invita en esté tiempo de CUARESMA, a tomar en serio mis compromisos de apóstol y misionero.
Que este tiempo de CUARESMA, que empieza hoy miércoles de ceniza, nos ayude a descubrir mi compromiso social y personal.
Vale la pena tomar varías actitudes y compromisos en estos cuarenta días como un pregón existencial de nuestra vida cristiana. Propongo 4 actitudes que nos pueden acercar a un vitalisno cuaresmal:
1. Volver nuestros ojos y acciones a los más pobres empezando por la familia.
2. Descubrir el valor de meditación y la contemplación, como lugar Teológico de encuentro con Díos y conmigo.
3. Continuar con la lectura diaria del evangelio, y descubrir los compromisos que asumo como testigo de ser buena noticia, para todos.
4. Vivir con alegría y esperanza, para descubrir mi solidaridad en cosas y acciones cotidianas.
Leer la lectura del evangelio de san Mateo, capítulo 6, y los versículos de 1- 6.
Vivamos está CUARESMA con gratitud y esperanzas.





















