Con 123 votos, el Pleno de la Asamblea aprobó la Ley de Vigilancia y Seguridad Privada el 5 de diciembre de 2023. El proyecto abarca la formación, capacitación, y licencias para portar armas para los guardias de seguridad.
La Ley plantea una coordinación directa con la Policía y Fuerzas Armadas, a través de la creación de una Subsecretaría exclusiva de seguridad privada.
De ese modo, esas instituciones definirán el apoyo que puedan dar los guardias a la seguridad integral, aseguró el ponente del proyecto, el asambleísta Xavier Jurado.
La norma estipula que para ser parte de la seguridad privada se deberá cumplir procesos de formación y acreditación que les permita, entre otros, portar armas o no.
Además, las compañías tendrán responsabilidad administrativa y hasta penal por el equipamiento de protección que les entreguen, como chalecos certificados.
La Asamblea remitirá el texto al Ejecutivo para su revisión y, si no hay observaciones, la norma entrará en vigencia.





















