«El bien del amado pueblo venezolano -aseveró- debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica».
«Por eso, rezo y los invito a rezar, confiando nuestra oración a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles», concluyó el Romano Pontífice.
A su vez, el Papa expresó su cercanía a quienes están afligidos por la tragedia ocurrida en Crans-Montana, Suiza, en la noche de Año Nuevo: «Aseguro mis oraciones por los jóvenes fallecidos, por los heridos y por sus familiares», sostuvo el Obispo de Roma.
El Sucesor de Pedro invitó a los fieles a seguir teniendo fe «en el Dios de la paz», así como a rezar y ser solidarios con los pueblos que sufren a causa de las guerras.




















