Con lucidez, vitalidad y rodeada del cariño de su familia, Filomena Morante celebró sus 104 años de vida en la ciudad de Guayaquil. La matriarca compartió su onomástico en un ambiente íntimo, demostrando entusiasmo y gratitud por seguir disfrutando de cada momento junto a sus seres queridos.
Nacida el 1 de marzo de 1922 en Vinces, provincia de Los Ríos, Doña Filomena —conocida cariñosamente como “Filo”— recuerda con claridad su tierra natal, a la que se refiere como el tradicional “París Chiquito”, evocando la época en la que el acceso a esta localidad se realizaba por vía fluvial.
Durante la celebración, la homenajeada posó sonriente en un sillón preparado especialmente para la ocasión y, con alegría, sopló la vela que marcó un año más de vida. Aunque no todos los familiares pudieron asistir debido a la situación que atraviesa el país, la fecha no pasó desapercibida.
A pesar de su avanzada edad, Doña Filomena se mantiene lúcida y de buen ánimo. Un bastón le acompaña en su movilidad, pero no limita su espíritu alegre ni sus ganas de compartir.
Fruto de su matrimonio con César Carriel Ronquillo -fallecido hace casi 24 años- procreó siete hijos, consolidando una familia que hoy incluye nietos, bisnietos y demás descendientes.
Desde Machala, la familia Carriel Ramírez se unieron a la celebración enviando mensajes de afecto y buenos deseos, pidiendo que continúe gozando de salud para el próximo año festejar sus 105 años de vida.





















