El Gobierno de Gustavo Petro rechaza la nueva ola de violencia y crímenes de guerra. El ELN afirma que responde a las acciones de los paramilitares en la región.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este 17 de enero de 2025 la ruptura de nuevo de las negociaciones con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en respuesta a la renovada ola de violencia de las últimas horas en la región de Catatumbo, que deja ya siete muertos confirmados oficialmente — aunque fuentes locales hablan ya de más de una veintena — y decenas de heridos y desplazados.
«Lo que ha cometido el ELN en el Catatumbo son crímenes de guerra. Se suspende el proceso de dialogo con este grupo, el ELN no tiene ninguna voluntad de paz«, dijo el presidente colombiano en su cuenta de X.
Petro tomó esta decisión tras reunirse de urgencia con el comisionado para la Paz, Otty Patiño, y el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien ha lamentado que los enfrentamientos entre diferentes grupos armados por sus disputas territoriales «terminen con este saldo trágico de muertes y heridos».
En las últimas horas, se ha confirmado la muerte de al menos siete personas, así como decenas de heridos y desplazados en varios municipios de Norte de Santander, uno de los tres departamentos en el noreste de Colombia, incluidos en la región de Catatumbo, que alberga a su vez una quincena de municipios.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, ha alertado de que la situación en Catatumbo es «angustiosa» y ha hablado de hasta 23 muertos, según cifras recabadas por la Defensoría del departamento, que podrían ser hasta 34, según datos extraoficiales. «Enviamos un mensaje de paz en diciembre, lamentablemente esta petición no fue escuchada», ha dicho.






















