La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) dio a conocer este viernes 1° de
mayo, que su Santidad, el Papa León XIV, ha nombrado Nuncio Apostólico en el
Ecuador a Su Excelencia Reverendísima Mons. Dagoberto Campos Salas,
quien hasta ahora se desempeña como Nuncio Apostólico en Panamá.
Mons. Dagoberto Campos Salas nació el 14 de marzo de 1966 en Puntarenas,
Costa Rica. Fue ordenado sacerdote el 22 de mayo de 1994 para la Diócesis de
Tilarán-Liberia, donde inició su ministerio pastoral.
Realizó estudios de Derecho Canónico y posteriormente cursó su formación
diplomática en la Pontificia Academia Eclesiástica entre 1995 y 1999,
preparándose para el servicio en la diplomacia de la Santa Sede.
Ingresó al servicio diplomático de la Santa Sede el 1 de julio de 1999. A lo largo de su trayectoria, ha prestado sus servicios en diversas representaciones
pontificias, entre ellas en Sudán (1999-2003), Chile (2003-2006), así como en
Suiza, Turquía y México, adquiriendo una sólida experiencia en el ámbito
diplomático y eclesial.
El 28 de julio de 2018, Su Santidad el Papa Francisco lo nombró Nuncio
Apostólico en Liberia y Arzobispo titular de Forontoniana. Recibió la ordenación
episcopal el 29 de septiembre del mismo año en la Basílica de San Pedro, por imposición de manos del Cardenal Pietro Parolin. Posteriormente, el 17 de
agosto de 2018 fue designado Nuncio Apostólico en Gambia y el 17 de
noviembre de 2018 en Sierra Leona.
El 14 de mayo de 2022 fue nombrado Nuncio Apostólico en Panamá, misión
que ha desempeñado hasta su reciente designación para el Ecuador.
El Nuncio Apostólico es signo de la cercanía del Sucesor de Pedro y tiene como misión fortalecer los vínculos de comunión eclesial, así como acompañar la vida de la Iglesia en el país y promover relaciones de colaboración con las
autoridades civiles.
La Conferencia Episcopal Ecuatoriana ha expresado su fraterna bienvenida a Mons. Dagoberto Campos Salas, y eleva sus oraciones por el inicio de su misión en el Ecuador. Se encomienda su servicio a la protección de la Santísima Virgen María, pidiendo al Señor que lo asista con su gracia para que, con espíritu de comunión y entrega, contribuya al bien de la Iglesia y de todo el pueblo ecuatoriano.





















