El 8 de enero se cumplen 37 años de la desaparición de Carlos Santiago y Pedro Andrés Restrepo.

Los chicos de 14 y 17 años desaparecieron cuando sus padres estaban de viaje en la playa. Policías retuvieron a los adolescentes.

Pasaron los días, los meses y años, y la familia Restrepo no conoció nada de sus restos. Los cuerpos no se hallaron.

Pedro Restrepo, un colombiano radicado en Quito y padre de los chicos, inició una incansable lucha para pedir respuestas a la Policía sobre el paradero de sus hijos.

Por años, él y su primera esposa, Luz Elena Arismendi, realizaron plantones cerca al Palacio de Gobierno.

Una comisión conformada por delegados de organismos internacionales y colombianos concluyó que los jóvenes fueron apresados, torturados, asesinados y desaparecidos por agentes policiales, en enero de 1988.

Pedro Restrepo, padre de Carlos Santiago y Pedro Andrés, falleció en Quito este martes, 24 de diciembre, en Quito. Tenía 81 años.

Sus últimos años luchó con una dura enfermedad respiratoria crónica, que lo tuvo postrado en cama.

Restrepo se estaba apagando. El ciudadano estaba internado en el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.

María Fernanda, hija de Pedro Restrepo, comentó meses atrás que su padre luchaba con una insuficiencia respiratoria crónica y polineuropatía del paciente crítico.

Estaba paralizado, con muy poca movilidad, y tenía una parálisis diafragmática severa.

Su dolencia hacía que dependa totalmente de un ventilador mecánico para respirar, al cual estaba conectado a través de una traqueotomía.

Pedro Restrepo estuvo hospitalizado por más de dos años con esta enfermedad. La familia pedía que sean parte de atención mediante un prestador externo, para que sea trasladado a su hogar.

El hombre murió sin conocer dónde están los restos de sus hijos. Por años se tejió la tesis de que los restos estaban en la laguna del Yambo, pero no se halló nada.