Ecuador podría registrar unas 1.700 muertes adicionales relacionadas con el calor entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, en medio del actual fenómeno de El Niño, según una proyección publicada por el Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago. El país aparece entre los 50 territorios con mayor número estimado de fallecimientos adicionales durante los próximos seis meses.
La estimación para Ecuador tiene un margen de incertidumbre de aproximadamente ±90 muertes y compara la mortalidad prevista para estos seis meses con la registrada, en promedio, durante los mismos meses entre 1996 y 2025. Se trata, por tanto, de una proyección estadística de mortalidad adicional atribuible a las temperaturas, no de un conteo de fallecimientos ya ocurridos.
Ecuador aparece entre los países más afectados de Sudamérica
La proyección coloca a Ecuador por debajo de otros países sudamericanos como Brasil, donde se calculan 13.300 muertes adicionales; Venezuela, con 2.300; y Colombia, con 2.200 durante el período analizado.
El estudio analiza 24.378 regiones del planeta y combina pronósticos estacionales de temperatura con modelos que relacionan el calor y el exceso de mortalidad. Los cálculos consideran diferencias locales en clima, vulnerabilidad y capacidad de adaptación.
Los investigadores advierten que El Niño está provocando condiciones térmicas excepcionalmente altas. Según sus cálculos, las temperaturas terrestres globales estarán alrededor de 1,2 °C por encima de lo normal en los próximos meses y habrá un 44 % más de días extremadamente calurosos que en un año normal.
El Niño podría provocar 451.000 muertes adicionales
A escala mundial, el Climate Impact Lab proyecta 451.000 muertes adicionales relacionadas con el calor durante los primeros nueve meses del actual El Niño, entre junio de 2026 y febrero de 2027, frente a las condiciones de un año promedio. Solo entre septiembre y febrero, la estimación alcanza 239.000 ±11.000 fallecimientos adicionales.
La mayor parte del impacto se concentraría en países del Sur Global. Para los próximos seis meses, Nigeria encabeza las estimaciones con 31.400 muertes adicionales, seguida de Indonesia con 19.300, Sudán con 17.500, India con 15.800 y Brasil con 13.300.
El informe advierte además que esas cifras podrían aumentar, debido a que las temperaturas superiores al promedio y sus efectos sobre la mortalidad podrían prolongarse hasta mediados de 2027.
Fenómeno climático seguirá fortaleciéndose
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó a comienzos de septiembre que El Niño está firmemente establecido y continuará intensificándose. Sus previsiones sitúan cerca del 100% la probabilidad de que persista hasta febrero de 2027 y anticipan que alcanzará una intensidad muy fuerte antes de llegar a su máximo hacia finales de este año.
La OMM aclara, sin embargo, que la intensidad global de El Niño no determina directamente la magnitud de sus efectos en cada país o región. El fenómeno puede modificar de manera importante los patrones de temperatura y precipitaciones y aumentar el riesgo de eventos meteorológicos extremos.
¿Qué medidas podrían reducir las muertes?
El Climate Impact Lab plantea que una parte de la mortalidad proyectada podría evitarse mediante medidas de adaptación. Entre las acciones que cuentan con evidencia están los sistemas de alerta por calor, centros de enfriamiento e hidratación, protección de trabajadores expuestos a altas temperaturas, atención a poblaciones vulnerables y ampliación de la capacidad de los sistemas sanitarios.
Los investigadores consideran que el actual episodio también permite anticipar los efectos de un planeta más caliente. Las temperaturas anómalas provocadas por este El Niño serían similares a condiciones que, por efecto del cambio climático, podrían convertirse en habituales dentro de aproximadamente dos décadas.






















