Monseñor Néstor Rafael Herrera Heredia fue uno de los más destacados líderes de la Iglesia Católica ecuatoriana de las últimas décadas. Nació el 23 de octubre de 1933 en el cantón Pujilí, provincia de Cotopaxi.
Realizó sus estudios primarios en su ciudad natal, continuó su formación sacerdotal en el Seminario Menor San Luis y en el Seminario Mayor San José de Quito, para posteriormente obtener la licenciatura en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Fue ordenado sacerdote el 21 de julio de 1957. Durante su ministerio desempeñó diversas responsabilidades pastorales y académicas, entre ellas vicario parroquial, párroco en varias localidades de la Sierra ecuatoriana, vicario general de la Diócesis de Latacunga, rector del Seminario Mayor de Quito, profesor universitario y colaborador de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
El 14 de enero de 1982, el papa Juan Pablo II lo nombró obispo de Machala. Recibió la ordenación episcopal el 14 de febrero de ese mismo año y permaneció al frente de la Diócesis de Machala durante 28 años, periodo en el que impulsó la organización pastoral, la evangelización y el fortalecimiento de la presencia de la Iglesia en la provincia de El Oro.
Su liderazgo trascendió el ámbito diocesano. Entre 2005 y 2008 presidió la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, representando a la Iglesia del país en diversos encuentros nacionales e internacionales, así como en instancias del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
En 2010, al cumplir la edad establecida por el Derecho Canónico, presentó su renuncia al gobierno pastoral de la Diócesis de Machala, la cual fue aceptada por el papa Benedicto XVI el 22 de febrero de ese año. Desde entonces ostentó el título de Obispo Emérito de Machala.
Reconocido por su sencillez, cercanía con las comunidades y compromiso con la formación del clero y de los laicos, monseñor Herrera dejó una profunda huella en la Iglesia ecuatoriana y especialmente en la provincia de El Oro, donde es recordado como uno de los pastores más influyentes de la historia de la diócesis. Su fallecimiento, ocurrido el 24 de junio de 2026, ha generado numerosas expresiones de pesar entre fieles, sacerdotes y autoridades eclesiásticas del país.
«Descanse en la paz del Señor».






















