Por: Jaime Romero Laines
j.romerolaines@hotmail.com
Con la euforia que debe caracterizarnos siempre, emprendamos el nuevo año 2026, bajo la consigna de que predominará en nuestra mente y pensamiento el logro de ver realizadas nuestras aspiraciones, tanto en el ámbito personal, como familiar y social.
Somos dueños de un país que tiene de todo y en los diferentes ámbitos; sin embargo, requerimos que quienes nos gobiernan sepan administrar con honestidad, inteligencia y justicia.
No existen razones para que impere la miseria y la pobreza en la mayoría de
ecuatorianos; merecemos disfrutar a plenitud lo que la madre naturaleza nos ha otorgado.
Tenemos un subsuelo rico en minerales, en el que destaca el oro y el petróleo, más una serie de otros minerales altamente cotizados en el mercado internacional. Contamos con un suelo capaz de producir productos
de clima cálido, templado y frio; que deben engrosar la producción de exportación. Suma a esta riqueza, el mar territorial y el espacio aéreo; todo esto deben servir para imponer riqueza y terminar con los males sociales que azotan a la sociedad, que nos tienen en la zozobra.
DISFRUTEMOS DE ESTA ESPERANZA
EN LAS FESTIVIDADES DEL FIN DE AÑO.





















