A la 01:38 de este lunes 8 de junio, la capital orense soportó el primer aguacero de consideración de la temporada, un evento que coincide con los pronósticos climáticos que advierten sobre el posible desarrollo del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico durante las próximas semanas.
La lluvia, que se registró durante la madrugada, despertó a cientos de ciudadanos y generó expectativa entre los habitantes de la provincia de El Oro, una de las zonas que históricamente ha sufrido los mayores impactos de este fenómeno climático.
Durante los últimos días, las temperaturas en la Costa ecuatoriana han oscilado alrededor de los 30 grados centígrados, condiciones que especialistas relacionan con el incremento de la temperatura superficial del océano Pacífico y los cambios atmosféricos que actualmente son monitoreados por organismos nacionales e internacionales.
La preocupación se incrementó luego de que el domingo 7 de junio varios sectores de Guayaquil registraran acumulaciones de agua e inundaciones temporales producto de una intensa lluvia que afectó distintos puntos de la ciudad. Estos eventos han reavivado el debate sobre la capacidad de respuesta de las ciudades costeras frente a un eventual episodio de El Niño.
Según reportes recientes de organismos meteorológicos internacionales, existe una probabilidad cercana al 80% de que el fenómeno de El Niño se consolide entre junio y agosto de 2026, mientras que las posibilidades de que permanezca activo hasta finales de año superan el 90%. Las previsiones apuntan a un incremento de eventos extremos como lluvias intensas, inundaciones, olas de calor y alteraciones en la actividad agrícola.
En Ecuador, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos mantiene una alerta amarilla preventiva en 143 cantones de 17 provincias, principalmente en zonas vulnerables de la región Costa, debido a los posibles efectos asociados al fenómeno. Las autoridades han solicitado a los gobiernos locales reforzar los planes de contingencia, limpieza de drenajes, monitoreo de ríos y acciones preventivas para reducir riesgos.
Aunque los expertos aclaran que una lluvia aislada no confirma la presencia de El Niño, las condiciones registradas en los últimos días, sumadas al incremento de las temperaturas y a los pronósticos climáticos internacionales, mantienen en vigilancia a las autoridades y a la población de las provincias costeras.
Machala, al igual que otras ciudades del litoral ecuatoriano, permanece atenta a la evolución de las condiciones meteorológicas, mientras los organismos competentes continúan evaluando el comportamiento del clima y sus posibles impactos durante los próximos meses.






















