Los gremios bananeros y Centros agrícolas de Machala y El Guabo demandan a la Prefectura de El Oro, activar medidas de prevención, intervenir drenajes, ríos, vías e infraestructura productiva antes de que las lluvias provoquen inundaciones y pérdidas.
Ante el riesgo de intensas lluvias, inundaciones, desbordamientos de ríos y posibles afectaciones a la infraestructura vial y productiva, la Asociación de Bananeros Orenses y los Centros Agrícolas de Machala y El Guabo hacen un llamado público a las autoridades para que adopten acciones inmediatas de prevención y mitigación en la provincia de El Oro.
Los representantes del sector agrícola advierten que la provincia no puede esperar a que los cultivos queden bajo el agua, las vías resulten destruidas o las poblaciones queden aisladas para recién intervenir. Por ello, plantean a la Prefectura orense activar los mecanismos contemplados en la legislación ecuatoriana para enfrentar una eventual emergencia.
Entre sus principales pedidos consta impulsar, con el respectivo informe técnico y dentro del marco legal, la declaratoria de emergencia provincial que corresponda; además de ejecutar un plan urgente de limpieza y desazolve de drenajes y esteros, mantenimiento de infraestructura, intervención de puentes y alcantarillas, así como acciones de prevención en los puntos considerados críticos.
Los gremios también solicitan una coordinación permanente entre la Prefectura, municipios, gobiernos parroquiales, organismos de gestión de riesgos y sectores productivos, con el propósito de establecer prioridades, movilizar recursos y definir responsabilidades antes de que se presenten escenarios de mayor afectación.
Otro de los planteamientos es que la Prefectura de El Oro, mantenga información actualizada sobre el comportamiento climático, mediante la coordinación con organismos especializados como INAMHI e INOCAR, para disponer de reportes oportunos sobre lluvias y precipitaciones y adoptar medidas preventivas de acuerdo con las condiciones de cada cantón y parroquia.
Asimismo, los agricultores demandan la presentación pública de un Plan Provincial de Prevención y Mitigación, que detalle los puntos críticos, obras prioritarias, responsables, recursos disponibles y un cronograma de ejecución que permita conocer qué acciones se realizarán y en qué plazos.
El planteamiento se sustenta, según los gremios, en las disposiciones constitucionales y legales relacionadas con la gestión de riesgos y las competencias de los gobiernos autónomos descentralizados. Citan, entre otras normas, los artículos 389 y 390 de la Constitución, la Ley Orgánica para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres y el COOTAD.
“Prevenir es una obligación, no una opción”, sostienen los representantes del sector productivo, al remarcar que la agricultura constituye un componente fundamental de la economía provincial.
El llamado queda planteado: El Oro debe actuar antes de que llegue el agua y no después de que aparezcan las pérdidas. Los gremios agrícolas convocan a las autoridades y a la ciudadanía a unir esfuerzos para proteger a la población, la infraestructura y la producción provincial.






















