Al menos 62 personas han muerto a causa de las inundaciones en la provincia de Valencia, según ha confirmado pasado el mediodía el Centro de Coordinación Operativa Integrado del Ministerio de Interior, que recoge información de distintos cuerpos de seguridad y emergencias.
El Ministerio de Defensa español ha ofrecido morgues portátiles ante el temor de que, una vez se empiece a retirar el barro que anega muchas poblaciones valencianas, se encuentren más cadáveres y se eleve la cifra de fallecidos.
También se ha movilizado medios aéreos, a psicólogos militares y perros adiestrados para localizar cadáveres. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llamado a la población a “no bajar la guardia” porque la dana sigue haciendo estragos.
Decenas de personas han pasado la noche del martes en Valencia en lo alto de camiones o coches, subidos a los techos de tiendas o gasolineras, o atrapados en sus vehículos en carreteras atascadas hasta que han sido rescatadas.
Las lluvias han provocado apagones que afectan a 155.000 personas, cortes de carreteras en varias provincias del este y sureste, además de que el servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y la Comunidad Valenciana y el corredor Mediterráneo hacia Barcelona permanecerá suspendido todo este miércoles.





















