Por: Jaime Romero Laines
Los resultados están a la vista: más impuestos, combustible más caro, inseguridad persistente, servicios públicos debilitados, apagones, crisis en salud y educación, tensión internacional y pérdida de respaldo en las urnas.
Con ello, la población soporta mayor costo de vida, menor seguridad, menor acceso efectivo a derechos y más incertidumbre económica, mientras las respuestas oficiales se concentran en seguridad militarizada, más cárceles, ajuste fiscal y medidas de alto impacto político, pero resultados insuficientes para la vida diaria del pueblo ecuatoriano.
Todo esto agudiza la situación social, que precisamente se constituye en las causas de las acciones que provocan la inseguridad. De lo que se avisora, nada muestra posibilidades de atacar al mal por la raíz.
Lo que implica que los problemas se agudizarán; posiblemente, quitarán el subsidio al gas, mayores problemas en la salud, educación. Lo que podría derivar en levantamientos populares y políticos.





















