Perugachi explicó que los modelos actuales muestran una probabilidad del 82% de que las condiciones iniciales de El Niño se configuren entre mayo y julio de este año.
En una entrevista para el noticiero Teleamazonas este 20 de mayo de 2026, el capitán Carlos Perugachi, director de Oceanografía y Meteorología Marina del Inocar, advirtió que el país se prepara para un evento climático prolongado cuyos mayores efectos oceanográficos se alcanzarán entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Los mayores impactos ocurrirían en noviembre, precisamente, en el mes de las elecciones seccionales, las cuales fueron adelantadas para esas fechas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) debido a un supuesto riesgo de que el Fenómeno del Niño afecte al país durante el primer trimestre de 2027, temporada en que debía realizarse el proceso electoral.
Tras la declaratoria de alerta amarilla en 17 provincias, Perugachi detalló que el océano Pacífico ya muestra signos claros de perturbación.
Perugachi explicó que los modelos actuales muestran una probabilidad del 82% de que las condiciones iniciales de El Niño se configuren entre mayo y julio de este año.
“Lo que podemos ver hasta el momento son condiciones anómalas todavía de temperatura del mar“, señaló el director, especificando que se registran valores que superan entre 2 y 3 °C las temperaturas normales frente a las costas ecuatorianas y en el Pacífico central.
El pico del fenómeno
Aunque el evento está en su fase inicial, el científico fue enfático sobre cuándo sentirá el país su mayor fuerza: “En los meses de noviembre, diciembre (de 2026), y enero (de 2027) se alcanzarán los picos principalmente de consolidación ya de un evento con todos los efectos que esto puede generar a nivel oceanográfico”.
Esta proyección sugiere que, si bien la alerta es inmediata, la maduración del fenómeno coincidirá con el inicio de la época lluviosa a finales de año. Respecto a la duración, Perugachi manifestó que, según las herramientas de medición, el evento “al menos duraría hasta los primeros meses del año 2027“.
Monitoreo científico
Para reducir la incertidumbre, el Inocar desplegó el buque oceanográfico Orión, que zarpó el pasado 17 de mayo para realizar un crucero científico.
El director Perugachi informó que los técnicos analizarán 26 estaciones oceanográficas para verificar los datos de los modelos con la realidad in situ.
“Se realizan estaciones de medición de parámetros oceanográficos desde la superficie hasta los 800 metros de profundidad“, detalló el capitán para explicar cómo miden el calor acumulado en la columna de agua.
Sobre la preocupación ciudadana por las inundaciones, Perugachi aclaró que el calentamiento del mar no se traduce automáticamente en lluvias, pero sí crea el escenario ideal.
“No existe una relación directa entre el calentamiento del océano y la precipitación“, puntualizó; sin embargo, añadió que cuando el océano y la atmósfera se acoplan, se generan “condiciones favorables para que la precipitación incorpore también un componente adicional“, resultando en lluvias de mayor intensidad y acumulación.
Finalmente, al ser consultado sobre si este evento podría ser tan devastador como los de 1982 o 1997, el director del Inocar mantuvo la cautela: “El desarrollo de cada evento es específico, es único; todavía no existe un grado de similaridad con aquellos eventos“.
Por ahora, la prioridad de las autoridades es la prevención y el monitoreo constante de la energía que se traslada desde el Pacífico Central hacia el litoral ecuatoriano.
ITD: https://www.radiopichincha.com/director-inocar-nino-pico-maximo-noviembre-2026-enero-2027/






















